08 septiembre 2007

Humor para catetos


Escenas de matrimonios

Hay cosas que me dan vergüenza ajena y una de ellas es el "ejemplo" de convivencia que se da en «Escenas de matrimonios», programa de humor chavacano en Tele 5. En un país que aún mantiene un gran número de divorcios agresivos, sólo a un simplón se le ocurre hacer chanza de las discusiones de pareja a la búsqueda de un público conservador y cateto que considera que fuera de la sexualidad el matrimonio no tiene mayor misión.

Una característica que tienen los medios de comunicación de masas es la normalización, la estandarización de las costumbres. Dar ejemplo de malos tratos psicológicos tratándolos de risibles anécdotas "normales" y cotidianas, es aberrante. Llamar "vacaburra", cornudo o impotente a la pareja es señal de falta de respeto, no graciosas chanzas. Si alguien ha tenido la mala suerte de sufrirlos en primera persona o en segunda o tercera me comprenderá.

«Escenas de matrimonios» no es más que el residuo de la introducción y monopolio del subgénero del vodevil en televisión perpetrado por el desafasado Jose Luis Moreno y su productora Miramón Mendi. Cómo cambiaría la cosa si en vez de risas enlatadas pasaran por debajo un rótulo indicando el número actualizado de mujeres muertas tras una dicusión con su ex-pareja.

3 comentarios:

MM dijo...

Llamar cutre y zafia a esta serie es kedarse corto, pero vamos, Tele5 promete esta temporada romper todos los records al respecto. Y con las actuaciones no me meto, ke si no...

chexpirit dijo...

Genial crítica a la serie. Estoy totalmente de acuerdo contigo, pero he de ser franco y decir que hubo un chiste que me hizo gracia de la serie relacionado con la impotencia del congénere masculino de la pareja de mayor edad nombrando a sus espermatozoides como espermatosaurios.
En su momento me partí de risa, pero busqué en google espermatosaurios y al parecer el chiste tiene muchos años. De este modo descubrí la fuente de inspiración de los magníficos guionistas de la serie.
Genial tu blog. Te pongo un enlace.

Miquini dijo...

Y por qué no hablar de las divertidísimas patadas en la entrepierna, de la genial y oportuna puntilla: "¡Te la corto!". O la famosa y recurrente, pero no menos descojonantemente efectiva, expresión: "¡Lo/a mato, yo, lo/a mato!", profiriéndola mientras se recorre la escena con cara de cómica indignación. Qué risa, Tía Felisa.


Si queréis ver y escuchar algo espeluznante, os dejo este enlace: http://es.youtube.com/watch?v=wFOk8zAl6N0. Esto, en mi pueblo, es de "trastornaos."