17 septiembre 2006

Gran Hermano enchironado


Gran Hermano encarcelado


Creo que ya comenté en agosto, el tema de las noticias breves y explosivas que de vez en cuando aparecen incluso en los lugares más serios. Este es el caso de la siguiente:


Es una de esas noticias que te dejan con un «¿¡Cóóómooo!?» en la boca. Tan breves que te crean ansiedad de saber más, por lo insólito de las mismas, y es más, con la desazón de no tener en frente a los protagonistas para interrogarlos a fondo, si es que son ciertas, porque en general ¡todas huelen a leyenda urbana!

Si fuera cierta y teniendo en cuenta que uno cree que las acciones suelen tener un mínimo de lógica, que robes veinte mil euros de tu empresa sospechando que irías a parar a un concurso televisivo cuya caracterísica definitoria es que te moniorizan TODA tu vida cotidiana, y la privada es presa de tertulianos, NO LA TIENE. ¿Qué coño esperaba Albert?¿que un día el "Super" le llamara a la Sala de Confesiones y allí le esperaran un par de inspectores de la Guardia Civil?¿iba a justificar que los miles de euros te los habían pagado como anticipo por una exclusiva en el «¡Qué me dices!»?

Que no, que no le veo la lógica...

5 comentarios:

LOLA GRACIA dijo...

Desde luego los que hacen los casting para GH se cubren de gloria. Y lo digo en serio...Este hecho ratifica el percal de la gente que va al programa

Jonathan Fernández dijo...

Si, tienes razón Lola, y aunque sería incapaz de ir a un casting, creo que si me propusieran entrar directamente, al final aceptaría. Aceptaría aun a sabiendas de que iban a salir todos mis trapos sucios, que son muchos y muy variados. Que le vamos a hacer :D Les he hecho la misma pregunta a mis compañeros de trabajo, y ellos dicen que no entrarían. Supongo que cada uno es cada uno.

PIlar M Clares dijo...

Me he acordado de ti cuando he leído esto, es decir, de tu blog, no se preste a malas interpretaciones el comentario:

Tras un accidente el pene se le quedó en sólo un centímetro de longitud y un equipo de medicos de China le operó y le colocó un nuevo órgano de 10 centímetros de longitud. Se trata del primer transplante de pene de la historia, y podríamos decir que el más perecedero: al cabo de unos días, el paciente recién transplantado pidió que le volvieran a retirar el nuevo pene por motivos psicológicos.

(Motivos psicológicos seguramente por los 10, digo yo, que ya tiene la cosa mala sombra ya que se ponían)

Pilar dijo...

Otra cosa, ¿conoces este blog?

http://www.caspa.tv/

desmitificador dijo...

Lola y Jonathan, gracias por vuestros comentarios. Pilar, gracias por recordarme la noticia. Con el trajín, no me había dado tiempo a comentarla, y sí, conocía ese blog.