10 septiembre 2006

¡Pobrecitos de nos!


Papa pucheros

«El Papa denuncia que Occidente desprecia a Dios y pide respeto para las religiones»

(extraído de 20minutos.es)

Soy yo que soy un paranoico, o es que últimamente la Iglesia Católica ha lanzado una campaña de "victimismo gubernamental". La verdad es que no veo que nadie les persiga kalashnikov en mano por las calles de ninguna ciudad de ese ateo "occidente" que proclaman. Quizás por lo que estén llorando sea por esa pérdida (que no es tanta) de poder de decisión de costumbres y leyes. Quizás lo que tampoco soporten es que las críticas sean recíprocas y no unilaterales por su parte. Quizás lo que tampoco soporten es que se les equipare a otros cultos. Quizás es que sea cierto que tanto mamar de la teta gubernamental, crea hábito.

2 comentarios:

observador dijo...

Qué contundencia. "Occidente desprecia a Dios", juás.
-Mira, pisha -que diría mi compadre-, no es que lo desprecie, es que me la suda, como 'salsa rosa' y 'gran hermano'. Me la trae floja. Al igual que las hadas, los gnomos y los trolls. Puesto que para ti tolerancia es "respetar aquello que para otro es sagrado", a ver si nos aplicamos el cuentecico y respetamos la libertad sexual, el preservativo, la marihuana, el taco instintivo (del tipo mecagónlaostia!) y otras cosas sagradas para cada uno. Yo no tengo nada en contra de tu dios, como no tengo nada en contra de Zeus, Júpiter, Ra, Anubis, Thor, Afrodita y su puta madre. Nada en contra. Lo que sí tengo es algo en contra de ti y de tu organización, que lleva dos milenios dando por culo a la gente, comiéndole la cabeza al 'vulgo' -hasta hace poco inculto- con rollos del infierno y condenaciones eternas; dos milenios intentado retrasar y retrasando los avances científicos (Galileo, tienes fuego? / No, tengo células de tu puta madre, cabrón).
Eso diría mi compadre. No digo lo que diría yo.

desmitificador dijo...

¡Uy si sólo fuera eso! Lo mejor es cuando dice que «los pueblos africanos y asiáticos no consideran al cristianismo una amenaza para su identidad.» ¡Se atreve a comparar las sociedades europeas, pacíficas en la actualidad, con un Pakistán o una "Nigeria!¡Qué huevos!